lunes, 4 de noviembre de 2013

Babe in boyland




Sinopsis:

Cuando la estudiante de primer año Natalie—O Dra. Afrodita, como ella misma se llama cuando escribe en su columna de relaciones para el periódico escolar—es acusada de no saber nada sobre los chicos y dar malos consejos sobre relaciones a las chicas, ella decide investigar lo que los chicos realmente piensan y quieren.

Pero los chicos en su clase no le dan respuestas directas o serias. ¿La única solución? Disfrazarse como un chico y pasar una semana en la Academia Underwood, la escuela privada para varones en la ciudad.

Ahí ella aprenderá mucho sobre los chicos y las chicas en maneras que ella nunca esperó—especialmente cuando se enamora de su compañero de habitación de ensueño, Emilio. ¿Cómo puede mostrarle a él que le gusta sin ser descubierta?       

Opinión personal:

Si ya al ver la portada, me quedé *-*, al leer la sinopsis fue algo así: asdfgjklhdsgh
Obviamente me hice con él. Lo necesitaba. El título ya lo dice todo.
Es un libro buenísimo. La protagonista se da cuenta de que siempre le dice a las chicas lo que siempre quieren oír, y de que ni siquiera tiene experiencias sobre las que basarse, ¡que no sabe nada de chicos!

Ya antes de leer el libro pensaba que me iba a encantar y no me decepcionó en ningún momento. Me absorbió al instante y no paré hasta devorarlo. Es un libro muy cómico. Y es bastante reflexivo, porque te hace pensar en lo superficiales que llegamos a ser las chicas pensando en lo guapas que queremos vernos para los chicos, tanto que nos obsesionamos con qué llevar.

La verdad es que inevitablemente te hace pensar sobre el tema y a darte de cuenta de que tiene toda la razón del mundo.

Te muestra la cara femenina y masculina al mismo tiempo cuando Natalie se ve en la situación de hacerse pasar por chico reprimiendo su instintiva feminidad que alguna vez creyó que no tenía.


Es el libro ideal para descubrirte a ti misma y a los chicos. A entenderles un poco más. Pero sobre todo, no pararás de reír.

Puntuación:

            /5

Entretenido

Pandora

domingo, 3 de noviembre de 2013

Eres música



Y quizás no necesite muchos acordes para entenderte. Sé que lo sabes. Y ahora solo quiero saber si sientes lo mismo. ¿Cómo una simple nota me aguarda un mundo contigo? Solo quiero entenderlo, averiguarlo. No quiero que me lo expliques, quiero leerlo por mi misma. Quiero que la música nos una. Que nos haga diferentes por ello. No tenemos la misma historia que otros, por eso me veo siempre obligada a buscarte a encontrarte de nuevo y una otra vez; Siempre sin saber cuando va a acabar de repetirse. Y estas aquí como tantas otras veces, pero en esta hay algo diferente. No es el tiempo que nos diferencia, de eso ya me he dado cuenta; No es la condena que nos obliga a repetir lo mismo una y otra vez. Es el simple echo de que esta vez me lo hayas dicho.
Nunca antes habíamos tenido tiempo de demostrarlo. Siempre nos separaban a tiempo de que no pudiéramos averiguar lo que sentíamos mutuamente. Siempre me dolía el perderte, el ver como te alejaban de mí sin que ninguno pudiera hacer nada; El despertarme y ver que volvía a vivir en otro lugar con otra familia en la que tendría que llamar hogar.
Pero nunca lo hice. Nunca pude considerar hogar, a aquello que no fuera tu corazón. Por que una vez, me lo habías demostrado. Me habías echo entender que por una vez entre tantas sentías lo mismo que yo. Pero aunque todo fue muy bonito, aquella vez yo me quedé sin tiempo de decirte lo que siento.
No sé si me recuerdas. Ya ha pasado mucho tiempo desde la última vez que nos vimos. No sé si sigues siendo el mismo, si los sentimientos que un día me confesaste siguen siendo leales. Pero me gustaría que estuvieras aquí para saber que yo sí. Que nunca he dejado de amarte como en el mismo instante en el que te conocí. Que nunca me decepcionaste por ser quien eres. Siempre confiaba en ti y desde luego que lo sigo haciendo.
Pero ahora... con el pelo de otro color, con un apellido diferente, y unos padres arrogantes quiero asegurarte que estoy aquí. Que voy a buscarte. Que no me he olvidado de la primera que nos vimos, desde que nos condenaron a perdernos y unirnos hasta que se nos perdone el amarnos con tanta fuerza que nadie lo pueda llegar a entender.
Por eso y por que te amo... Voy a buscarte, para volver a perderte. Por que las notas que un día me cantaste, me dan la fuerza suficiente para creer que nada está perdido.

Pandora

La base de nuestra condena


Suspiré mientras seguía avanzando, esquivando las numerosas raíces de árboles que se interponían en mi camino. No estaba dispuesta a dejarme vencer pese a llevar toda la tarde caminando por aquel bosque. El sol continuaba descendiendo hacia el horizonte, y a sabiendas de que el tiempo no me esperaba comencé a acelerar. Tenía que llegar. No podía perder mi oportunidad...
Finalmente unos minutos después llegué a un claro cubierto por verde hierba que recordaba bañada por el rocío al amanecer, e inundada de flores silvestres de todos los colores imaginables. En su centro se alzaba levemente una base de piedra circular, firmemente unida al suelo y con un dibujo tallado en su superficie. Me volteé para ver como el gran circulo brillante del cielo llegaba al punto adecuado, rozando la cima de las montañas del oeste, y me aparté los mechones de pelo que se caían sobre mi frente.
Tan solo esperé unos segundos hasta que el suave sonido de unas campanillas captaron mi atención.

Estaba ahí....

Me giré hacia la piedra atenta mientras el sonido se aproximaba y mi corazón latía a mayor velocidad.

Se acercaba...

Dejé caer mi mochila a los pies de un gran árbol y me aproximé lentamente. Entonces la vi y la sangre se congeló momentáneamente en mis venas. Una mariposa de alas del tamaño de mi mano, en una tonalidad azul zafiro bordeadas del más profundo de los negros se posó en el centro de la piedra. Parecía brillar con luz propia, y sentí como las lágrimas de emoción se agolpaban en mis ojos ante su belleza.
Alcé una mano hasta mi pecho y lo apreté tratando de calmar a mi excitado corazón cuando una brillante luz me cegó, y tras ella apareció él. Su pelo azabache se mecía con la suave brisa, y sus ojos azules brillantes me observaron atentamente. Sus hermosos labios se curvaron en una sonrisa, y yo sin poder evitarlo corrí hacia él. Lo abracé en un salto desesperado, aferrándome a su cuerpo temiendo que desapareciera. Pero no, estaba ahí. Era real, y ese momento era nuestro. Solo nuestro.
Tenía tanto que decirle, tanto que expresar, y aun así no dije nada. No quería malgastar nuestro tiempo con simples palabras, por lo que cuando él me alzó la barbilla para mirarme a los ojos, me acerqué sin pensármelo y lo besé. Había anhelado sentir sus labios sobre los míos, sus manos en mi espalda, sus brazos rodeándome, protegiéndome, apartándome del mundo para llevarme muy lejos, a un paraíso en el que solo estábamos él y yo. Su calidez me invadió y me sentí feliz de nuevo. Y una vez más, era por su causa.
Todo ese año de espera había valido la pena, y lo confirmé cuando me encontré refugiada en su fuerte pecho. Pero no era suficiente, y eso lo aseguré cuando una nueva luz surgió de la piedra sobre la que nos hallábamos y supe que se iba a ir. No tenía tiempo, pero no podía dejar que se fuera. No ahora que lo había recuperado... no podría soportarlo una vez más... no soportaría otra despedida.
-Te amo... -Susurró él con esa voz que me cantaba en sueños. Esa voz que me susurraba al oído cuando el viento acariciaba mis mejillas en las tardes de verano. Con esa seguridad que a mí me faltaba.
-No te vayas.... -Supliqué con las lágrimas empapando mis mejillas sonrojadas por el frío que se acercaba a la par que la noche.
En respuesta él besó mi cabeza y me dio un último apretón antes de apartarme con suavidad fuera de la piedra.

Se iba...

No, no podía permitirlo. No sería capaz de resistir la espera de un año más en su ausencia. Ya había tratado de librarle de la maldición... pero era imposible. Y si no podía llevarlo conmigo, me iría yo con él.
Los últimos rayos del sol alcanzaron la piedra, y pude ver como una lágrima suya caía sobre la pétrea y fría superficie de la base de nuestra condena. Entonces, cuando la luz se volvió más intensa, me introduje en ella. Regresé a su lado y me apreté con fuerza contra él.
-No te dejaré... -Sollocé en la curva de su cuello, y en lugar de empujarme de nuevo correspondió al abrazo.
-Gracias... -Fue la última palabra que lograron emitir sus labios antes de que el sol se ocultara por completo.

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Sus alas azules se batieron y se alzó sobre las hermosas flores del claro. A su lado, otra mariposa con las alas en tonalidades anaranjadas y el mismo bordeado en negro lo alcanzó y ambas comenzaron a revolotear, la una al lado de la otra en sintonía con las estrellas que comenzaban a iluminar el cielo.


Ágape

sábado, 2 de noviembre de 2013

Donde los árboles cantan

Estrenamos nuestra página de reseñas con el libro "Donde los árboles cantan", uno de los tantos libros que ambas hemos leído.
Es uno de los más destacados de nuestras estanterías. Sencillamente, lo amamos.



Sinopsis:

Viana, la única hija del duque de Rocagrís, está prometida al joven Robian de Castelmar desde que ambos eran niños. Los dos se aman y se casarán en primavera. Sin embargo, durante los festejos del solsticio de invierno, un arisco montaraz advierte al rey de Nortia y sus caballeros de la amenaza de los bárbaros de las estepas... y tanto Robian como el duque se ven obligados a marchar a la guerra. En tales circunstancias, una doncella como Viana no puede hacer otra cosa que esperar su regreso... y, tal vez, prestar atención a las leyendas que se cuentan sobre el Gran Bosque... el lugar donde los árboles cantan.

Opinión personal:

El libro comienza con una escena de la vida cotidiana de la protagonista, haciendo una breve presentación de su entorno en general. Te presenta a sus amigos, familiares, el ambiente... haciendo que al comenzar la trama de la historia, cuando su vida cambia por completo, empatices más con ella.
Se verá obligada a huir de las personas que más quiere y a renunciar a todo lo que antes formaba parte de ella. 

Es una historia llena de experiencias, emociones y situaciones donde cada decisión es importante. Llena de aventuras. Y es maravillosa, te marca en todos los sentidos posibles. Es imposible no llorar con. Te llega al corazón. 

Tiene partes tanto dramáticas como cómicas, con sus toques románticos y emotivos. También tiene una descripción llevadera, que en lugar de aparentar "relleno" la ves tan necesaria como cada palabra del diálogo. Es ameno, de lectura sencilla y sin vocabulario complicado. Te adentras muy fácilmente en su mundo. Es bastante adictivo. La trama, las dudas, la búsqueda de respuestas te embarcan en una aventura inolvidable de esas que te dejan muy buen sabor de boca.

Llegas a sentir tanto a Viana… Que de repente estaba leyendo y sentí que éramos la misma persona. Fue una experiencia increíble, el libro habla del amor hasta la muerte del mismo. Te hace llorar, sufrir cuando Viana sufre, querer luchar y salir adelante siempre. Simplemente quiero añadir que me gustaría dar un salto en el tiempo y volverlo a leer desde cero desconociendo todo lo que me va a deparar en esas hojas, un torbellino de emociones y sentimientos que me trasportan a la Edad Medieval, donde Viana jamás será la que era antes.



Puntuación:

/5


Muy recomendable

Pandora y Ágape