Y
quizás no necesite muchos acordes para entenderte. Sé que lo sabes. Y ahora
solo quiero saber si sientes lo mismo. ¿Cómo una simple nota me aguarda un
mundo contigo? Solo quiero entenderlo, averiguarlo. No quiero que me lo
expliques, quiero leerlo por mi misma. Quiero que la música nos una. Que nos
haga diferentes por ello. No tenemos la misma historia que otros, por eso me
veo siempre obligada a buscarte a encontrarte de nuevo y una otra vez; Siempre
sin saber cuando va a acabar de repetirse. Y estas aquí como tantas otras
veces, pero en esta hay algo diferente. No es el tiempo que nos diferencia, de
eso ya me he dado cuenta; No es la condena que nos obliga a repetir lo mismo
una y otra vez. Es el simple echo de que esta vez me lo hayas dicho.
Nunca antes habíamos tenido tiempo de demostrarlo. Siempre nos separaban a tiempo de que no pudiéramos averiguar lo que sentíamos mutuamente. Siempre me dolía el perderte, el ver como te alejaban de mí sin que ninguno pudiera hacer nada; El despertarme y ver que volvía a vivir en otro lugar con otra familia en la que tendría que llamar hogar.
Pero nunca lo hice. Nunca pude considerar hogar, a aquello que no fuera tu corazón. Por que una vez, me lo habías demostrado. Me habías echo entender que por una vez entre tantas sentías lo mismo que yo. Pero aunque todo fue muy bonito, aquella vez yo me quedé sin tiempo de decirte lo que siento.
No sé si me recuerdas. Ya ha pasado mucho tiempo desde la última vez que nos vimos. No sé si sigues siendo el mismo, si los sentimientos que un día me confesaste siguen siendo leales. Pero me gustaría que estuvieras aquí para saber que yo sí. Que nunca he dejado de amarte como en el mismo instante en el que te conocí. Que nunca me decepcionaste por ser quien eres. Siempre confiaba en ti y desde luego que lo sigo haciendo.
Pero ahora... con el pelo de otro color, con un apellido diferente, y unos padres arrogantes quiero asegurarte que estoy aquí. Que voy a buscarte. Que no me he olvidado de la primera que nos vimos, desde que nos condenaron a perdernos y unirnos hasta que se nos perdone el amarnos con tanta fuerza que nadie lo pueda llegar a entender.
Por eso y por que te amo... Voy a buscarte, para volver a perderte. Por que las notas que un día me cantaste, me dan la fuerza suficiente para creer que nada está perdido.
Nunca antes habíamos tenido tiempo de demostrarlo. Siempre nos separaban a tiempo de que no pudiéramos averiguar lo que sentíamos mutuamente. Siempre me dolía el perderte, el ver como te alejaban de mí sin que ninguno pudiera hacer nada; El despertarme y ver que volvía a vivir en otro lugar con otra familia en la que tendría que llamar hogar.
Pero nunca lo hice. Nunca pude considerar hogar, a aquello que no fuera tu corazón. Por que una vez, me lo habías demostrado. Me habías echo entender que por una vez entre tantas sentías lo mismo que yo. Pero aunque todo fue muy bonito, aquella vez yo me quedé sin tiempo de decirte lo que siento.
No sé si me recuerdas. Ya ha pasado mucho tiempo desde la última vez que nos vimos. No sé si sigues siendo el mismo, si los sentimientos que un día me confesaste siguen siendo leales. Pero me gustaría que estuvieras aquí para saber que yo sí. Que nunca he dejado de amarte como en el mismo instante en el que te conocí. Que nunca me decepcionaste por ser quien eres. Siempre confiaba en ti y desde luego que lo sigo haciendo.
Pero ahora... con el pelo de otro color, con un apellido diferente, y unos padres arrogantes quiero asegurarte que estoy aquí. Que voy a buscarte. Que no me he olvidado de la primera que nos vimos, desde que nos condenaron a perdernos y unirnos hasta que se nos perdone el amarnos con tanta fuerza que nadie lo pueda llegar a entender.
Por eso y por que te amo... Voy a buscarte, para volver a perderte. Por que las notas que un día me cantaste, me dan la fuerza suficiente para creer que nada está perdido.
Pandora

No hay comentarios:
Publicar un comentario